Cartas a un extraño: El villano y el héroe

Cartas a un extraño: El villano y el héroe

22 Octubre 2020

En el cine, en los libros, en nuestras propias historias, la idea de un enemigo siempre ha estado presente, ese adversario que se opone a nuestros planes o que simplemente no nos ha dejar tranquilos, ni alcanzar la felicidad.

Carlos Castillo Díaz >
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Siempre nos cuentan que son los héroes los que ganan, por lo mismo siempre dudé de ser uno de ellos. El villano pierde ante esa voluntad única e iluminada de los que son denominados como los “elegidos”, aquellos que, frente a la adversidad, triunfan.

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En el cine, en los libros, en nuestras propias historias, la idea de un enemigo siempre ha estado presente, ese adversario que se opone a nuestros planes o que simplemente no nos ha dejar tranquilos, ni alcanzar la felicidad. Entonces me pregunto ¿Quién es el héroe y quién es el villano?

¿Era yo entonces el villano de esta historia? realmente siempre me lo preguntaba. Lo intenté cientos de veces, pero por una u otra razón volvía a perder ante esa abrumadora fuerza del “bien”. Yo no era digno de ser un héroe, los héroes siempre ganan.

Entonces mi resentido pensamiento fue cuestionado por lo que nos lleva a este punto, ¿Por qué siempre ganan los héroes? Es algo que nadie quiere decirte, es algo que marca la diferencia, la gente ve el resultado, pero no el camino para llegar a él. La gente olvida el sacrificio.

Un cuerpo saludable, una personalidad resiliente, una mentalidad “iluminada”, nada de lo que nosotros pensamos que es alcanzable en simples pasos, lo es. Detrás de ello se encuentra la dedicación, el tiempo, el sacrificio e incluso la voluntad misma de querer hacer las cosas bien. No desde un punto de vista moral, si no más bien como un “resultado”.

El villano llena su ideología según su parecer, según lo que él estima como lo correcto, de la misma manera lo hace el héroe y en ese mismo punto ambos comparten el mismo escenario, entonces ¿Por qué uno ha de caer y el otro ha de triunfar? La respuesta sigue siendo el sacrificio.

El villano utiliza y manipula su alrededor con tal de que el sacrificio sea el mínimo, al no arriesgar su vida, él podrá contemplar su triunfo. El héroe contrario a su lógica, no está interesado en el final del camino, si no en preservar el mismo camino. Su voluntad es incluso sacrificar su vida, no por su triunfo, sino por salvar lo existente. El villano y el héroe a pesar de estar en el mismo escenario, se encuentran en lugares distintos. El villano pasó delante de todos con tal de ser el primero, el héroe sonrió y dejó a todos delante de él, sabía que ser el mejor… no necesariamente era ser el primero.

La causa que los mueve determinará el triunfo en su batalla, el sacrificio y la voluntad inquebrantable serán el arma que deberán usar los héroes para sobreponerse ante las dificultades de la vida.

Podemos ser los villanos de nuestros enemigos, del sistema, de lo injusto y aun así seremos héroes, porque, así como el sacrificio es el alma de esta historia, el cuerpo y las acciones, lo determina una sola cosa: la causa.

Entonces ¿en qué has de convertirte? ¿En el héroe o en el villano de esta historia?