Tecnología Wavelight: ¿revolución en el atletismo o ventaja injusta?

29 Junio 2021
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Cuando Joshua Cheptegei destrozó el récord mundial de los 10 000 m en una cálida noche de octubre de 2020 en Valencia, la mayoría de los aficionados quedaron maravillados con el ritmo que había marcado. Su tiempo de 26 minutos y 11 segundos superó la anterior marca en más de seis segundos y elevó el listón de la famosa prueba a cotas insospechadas.

Sin embargo, entre las muchas alabanzas por su esfuerzo, Cheptegei encontró también algo de polémica. Los críticos consideraron que la tecnología Wavelight lo había ayudado a apretar un poco más, una ventaja que las generaciones de atletas anteriores no tuvieron.

Visto lo visto, ¿es justo quitar importancia a los logros de los corredores debido al uso de esta tecnología o deberíamos reconocer igualmente sus hazañas?

¿En qué consiste la tecnología Wavelight?

La «ola de luces» es un sistema de LED verdes y azules situados alrededor del interior de la pista programados para dibujar un tiempo récord en una prueba, ya sea el récord mundial o cualquier otro. De este modo, los espectadores y los atletas pueden ver la velocidad del poseedor de dicha marca. Sin duda, es como contar con una liebre .

Y las liebres no son nada nuevo, ya que llevan años usándose para ayudar a marcar el ritmo de los grandes atletas. En una carrera de galgos, la liebre actúa como objetivo de los perros.

La diferencia es que la tecnología Wavelight elimina cualquier posible error humano, ya que un ordenador controla las luces hasta los milisegundos. Además, es una buena manera de animar a los aficionados, que disfrutan viendo cómo los atletas compiten contra las luces, tal como ha demostrado el reciente aluvión de intentos de batir las actuales plusmarcas mundiales.

Una ventaja muy moderna

Resulta interesante que la tecnología desempeñe un papel tan importante en la última controversia relacionada con el atletismo. Mientras que, en el pasado, los atletas eran acusados ​​de doparse o de recibir una financiación injusta, el debate de las luces es muy propio del siglo XXI en el que vivimos.

La diferencia en este caso es que esta tecnología está disponible para todos los atletas. Si un corredor se dopa para obtener mejores resultados, el único beneficiado es él. Si un equipo cuenta con un nivel de financiación importante, como la que lleva a cabo durante 25 años la Lotería Nacional británica y otras entidades a los atletas del Reino Unido, los países más pobres pueden acusarlos de obtener una ventaja injusta sobre ellos.

La tecnología Wavelight, por su parte, puede ayudar tanto a un atleta etíope como a uno australiano. Todos ven las mismas luces, todos saben qué ritmo llevan en comparación con el marcado por el plusmarquista mundial y todos pueden dar un poco más de sí para superarlo. La tecnología no discrimina a nadie en una carrera.

Es más, Wavelight cuenta con el apoyo de grandes atletas retirados. El presidente de World Athletics, Sebastian Coe, afirma que el sistema « no le plantea ningún problema », ya que ayuda a conectar con los aficionados, especialmente con los nuevos, lo cual es muy importante. El legendario atleta inglés considera que la tecnología permite ver lo buenos que son los atletas, ya que muestra cuánto se acercan al récord mundial una y otra vez.

Otra de las plusmarcas mundiales superadas gracias al uso de la tecnología Wavelight es la de los 5000 m femeninos, que se batió la misma noche en que Joshua Cheptegei obtuvo su gran marca y posteriormente en la reunión de Bruselas de la Diamond League, donde Mo Farah y Sifan Hassan batieron también el récord de la hora en categoría masculina y femenina, respectivamente. En todos estos casos, los atletas parecían encantados con que la tecnología les sirviera de inspiración.

Argumentos en contra de las liebres luminosas

Sin embargo, no todas las opiniones respecto a la tecnología Wavelight son positivas. Aunque es cierto que se usará en acontecimientos oficiales, se dice que solo los países más ricos podrán usarla en los entrenamientos.

La keniata Hellen Obiri, que posee la sexta mejor marca de la historia en los 5000 m femeninos, subrayó la posibilidad de que los atletas que no dispongan de esta tecnología durante su preparación no sepan usarla en los grandes acontecimientos. Obiri llegó a comparar con el dopaje , ya que puede servir de estímulo durante una carrera.

Otra de las críticas recibidas se refiere a que ofrece ventaja a los atletas actuales respecto a los del pasado. Aunque a este argumento no le falta razón, podríamos aplicarlo también a los equipos que se usan actualmente en atletismo, como un mejor calzado y unas pistas de mayor calidad: ¿deberíamos prohibirlos también?

La realidad es que la tecnología Wavelight ha llegado para quedarse y, a buen seguro, nos continuará ofreciendo momentos históricos emocionantes.

¿Podrían batirse más récords? 

Aunque la tecnología Wavelight ha contribuido a batir múltiples plusmarcas mundiales, su uso en los Juegos Olímpicos todavía no se ha aprobado. Se consideró que había poco margen para introducirla en los juegos de Tokio 2020, que se celebrarán entre el 23 de julio y el 8 de agosto de 2021 , pero es probable que se instaure en París 2024.

Será entonces cuando empecemos a ver realmente la influencia de la tecnología en el atletismo, ya que los mejores corredores del mundo se reunirán para alcanzar el título más preciado de su carrera: el oro olímpico.

En la edición de 2016, Almaz Ayana batió el récord de los 10 000 metros femeninos, pero fue la única prueba de larga distancia en la que se superó una mejor marca mundial. Lo que sí se batieron fueron los récords olímpicos de los 3000 m con obstáculos masculinos y los 5000 m femeninos.

La presencia de las liebres luminosas podría abrir la puerta a más récords que nunca en un único evento. Sabiendo que, para entonces, atletas como Ayana o como el keniata Conseslus Kipruto puede llegar en su mejor momento de forma, puede que a los juegos de París 2024 se los conozca como «los Juegos Olímpicos de Wavelight».

Fotografía de Adi Goldstein en Unsplash